El trago y el alcohol hace mucho más daño del que Ud. piensa, y yo quiero llevarlo a una reflexión en este asunto porque, a veces, como es social el trago, no nos damos cuenta que estamos llevando una vida de cierta dependencia con el trago, con las bebidas alcohólicas. Hay personas que salen todos los fines de semana y le echan un traguito, dos copitas, tres vasitos. Ud. dirá: “Está bien, no hace daño”; pero si Ud. sale tres veces a la semana y le echa su traguito, quiere decir que Ud. le echa 12 a 15 veces al mes; o sea, la mitad del mes, Ud. está tomando traguito.

Entonces, ¿sabía Ud. que, si Ud. está con ese estilo de vida, Ud. está en el camino de ser etílico?. Y aún así, con ese estilo de vida, Ud. tiene consecuencias que, a veces, no se da cuenta. No se habrá dado cuenta que se torna más irritable; el trago lo torna más irritable. El trago lo torna más impaciente y lo torna más impulsivo. Estamos hablando de una persona que, frecuentemente, está tomando. ¿Qué es frecuente? Tomar más de 8 ó 10 veces al mes, eso es frecuente.

El alcohol está trabajando en su carácter. No solamente su cuerpo daña, el alcohol daña su carácter. Y los daños lo vemos, en que Ud. está muy impulsivo, está muy aburrido, de todo se queja, todo le molesta, todo le irrita, está muy renegón; y no sabe Ud. que ése es su estilo de vida y está abusando de ello. Otro abuso, está abusando en el trago, en la vida alcohólica. Ni hablemos de aquellas personas que están en la tecnología de lo obvio, que ya son, como se dice vulgarmente: “Borrachos”. Ya ahí, el trago te hace irresponsable, te hace tomar decisiones descabelladas y te hace informal.

Esta reflexión es para que revisemos nuestro estilo de vida, y tratemos de equilibrar en la vida. ¿Para qué salir 15 veces al mes?. ¿Y su casa? ¿Y sus hijos? ¿Y su tiempo de lectura? ¿Y su tiempo de visitación?. Equilibremos las cosas, seamos medidos y mesurados. Porque ahí, hay premio, la vida te premia.

Dios premia a las personas equilibradas, balanceadas y mesuradas.

Be Sociable, Share!